sábado, 17 de septiembre de 2016

Esos rincones que son tan especiales para ti.






"El verdadero viaje del descubrimiento no consiste en ver nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos."-Marcel Proust.

"Vayas a donde vayas, ve con todo tu corazón". -Confucio.



Seguro que has descubierto lugares especiales, únicos y escondidos.

Tienen el valor añadido de que no los conoce todo el mundo.

Tienen ese componente misterioso que los hace deseables.

Son esos lugares donde te sientes diferente, lejos de las multitudes. Suelen ser rincones privilegiados, con vistas maravillosas al mar o a la montaña, espacios donde no importa que pasen las horas y donde ningún whatsapp o mensaje intrascendente conseguirá que volvamos al stress y al asfalto.

Son como pequeños tesoros que compartimos con personas escogidas, recomendaciones que van más allá de visitar lo más tópico de cada ciudad.




















Tal vez lo mejor de esos rincones son las conversaciones que se generan entre personas con buena química, mientras saboreas una copa de vino y algo para picar.

Más allá del entorno, el local o la carta, lo que más nos impacta son las buenas sensaciones que provoca en nuestro espíritu. 

Te apetece volver, pero prefieres escoger el momento, dosificar su encanto, compartirlo con alguien que significa mucho para ti.

No tienen nada que ver con el lujo, el famoseo o las tendencias.

Tienen mucha más relación con la autenticidad, la transparencia o la sinceridad.

























Seguro que al leer este post has pensado en el tuyo

En ese sitio único donde vas a llevar a tu amigo o amiga que hace tanto tiempo que no ves.

En ese rincón ideal para plantear temas que fluyen más y mejor.

En esa magia que nos ayuda a pronunciar palabras bonitas.

Estás pensando ahora mismo, tal vez, que sería una buena idea volver.

Sabes muy bien de que estoy hablando, por eso te invito, si quieres, a decirnos cuál es.

Si prefieres no hacerlo, lo entenderemos. Forma parte de tu mundo y de tu vida.

A veces, los detalles y las pequeñas cosas son mucho más importantes de lo que parece.




P:D. El porche de la Escuela Oficial de Idiomas de Gijón, ha sido sin duda el espacio de encuentro más importante para mi durante los últimos 25 años. 




























Fotos:


1. En "la caleta", Sitges, con Marta, Luisa y Gara. 2. Chiringuito de la playa de Barro, Asturias.

3- Mi habitación-santuario musical. 4- Vista desde el terrado de mi edificio.

martes, 6 de septiembre de 2016

Ser o no ser intenso.








Foto: con Sander Clasen, Marta Cascales, Mario Maeso, Anna Moliner y Sabina Witt.


"Me siento en la necesidad de alcanzar el máximo de intensidad con el mínimo de medios."

Joan Miró.



La intensidad es una de esas cosas que asumimos como puntuales o temporales. Hay momentos especiales, situaciones mágicas o vivencias únicas que nos hacen sentir mucho más vivos o conectados de lo normal.

Pero también es cierto que una persona intensa en la mayoría de sus movimientos, experiencias o acciones, nos puede incomodar o ponernos a la defensiva.

Hemos escuchado mil  veces eso de que el amor se convierte en cariño, eso de que la experiencia nos hace ser más cautos o moderados, eso de que cada cosa tiene su edad y su momento.

Si eres intenso a los 50 y defiendes ese principio, inmediatamente te dicen que no estás centrado, que has perdido el norte, que "ya no te toca".

Cuando explico que en un concierto de música me siento como si volara, que hay clases en la uni que me recargan energéticamente o que hay pelis o series de tv que me ponen la piel de gallina, algunos interpretan que no soy una persona "normal".

Cuando digo que cada nueva campaña publicitaria me motiva especialmente, que por muchos videos que ruede nunca me canso ni me aburro, aparecen esas opiniones que te recuerdan que la intensidad se acabó a los 30, que ahora ya no tiene sentido interpretar la vida de esta manera.

Nunca he sido consumidor de drogas ni de alcohol y aún así, buena parte del día me siento muy intenso.

Me apasionan muchas cosas, me relaciono con gente maravillosa, no estoy dispuesto a entrar en la dinámica de la monotonía ni sentirme como un robot programado para hacer las cosas sin pensarlas ni vivirlas.

Soy un fan de exprimir el momento, de ser consciente de lo que pasa, de atrapar y disfrutar las ocasiones felices... y lloro mucho cuando estoy triste.

Pero por el camino me encuentro con personas que no piensan como yo. Me dicen que las etapas de la vida son las que son y que la intensidad tiene fecha de caducidad. Lo respeto, pero no lo comparto.

Y yo les explico lo que hemos hecho en implicados, ese slogan que tanto me gusta, esa canción que no paro de bailar, ese partido de fútbol que hemos empatado y me miran como si fuera un bicho raro, un extra- terrestre, alguien que se niega a crecer.

Para mi no hay elección. Me salen mejor las cosas, me siento más fuerte, inspirado, capaz y resolutivo si soy intenso.

También intento ser intensamente humilde, intento aprender, mejorar en todo lo que pueda, reconocer mis errores.

Yo creo el amor es como el wi-fi, a medida que te alejas pierde intensidad.

Pienso que el secreto de la vida está en la piel, en la química y en los detalles.

Creo que la vida es compartir, conversar, co-inspirar, descubrir y sentir.

Pero no me hagas mucho caso, seguramente estoy loco.








Fotos:

Conferencia sobre  el blog.

En el café Florián, Venecia.

Acto de graduación en Santa María del Mar con María Juste y Annelous Van Ende.







"El amor es intensidad y por esto es una distensión del tiempo: estira los minutos y los alarga como siglos", Octavio Paz.



"El verdadero valor de las cosas no está en el tiempo que duran sino en la intensidad con que se viven"

jueves, 21 de julio de 2016

Ya tenemos una edad...







La frase del titular es una de esas expresiones comodín que suele aparecer para recordarnos que al cumplir años se desvanecen los sueños y la capacidad de inventar.


El estereotipo social dice que a partir de cierta edad toca disminuir la actividad, esforzarte menos en el trabajo, ser más pasota ante lo que sucede a tu alrededor, tomar menos decisiones y buscar un parking indefinido en la zona de confort.

Es esa edad en la que tu pareja se va por su cuenta con sus amigas y tú quedas para ver los partidos de fútbol en el bar. Es esa edad en la que dices para lo que me queda en el convento y asumes que tu intensidad sexual está bajo mínimos.

Por supuesto que no es momento de empezar un proyecto, aprender algo totalmente nuevo, compartir tus pasiones o mostrarte cercano.

Tienes que asumir que poco a poco se acerca tu fecha de caducidad, que ya has trabajado mucho, que una monotonía segura tiene sentido.

Y así van pasando los días de la semana con el aliciente de apalancarte en el sofá, tomarte un aperitivo el domingo y leer un libro que empezaste hace tres años.

Dicho de otra forma: ya eres un robot.

Debo ser un bicho muy raro, porque intento disfrutar de cada una de mis clases, conferencias o rodajes y no me lo tomo como una rutina sino como un aliciente.

Cuando preparo mi bolsa de deporte, lo hago muy motivado y durante los partidos de fútbol disfruto viendo la ilusión que ponen Josep Sureda, Josep María Jornet o Martí Fontseca, personas mayores que yo, pero que mantienen intacta su ilusión.

Cuando algún conocido me dice ya tenemos una edad, pienso en las ganas que tengo de inventar apuntes, reunirme con el equipo de implicados, pensar campañas o crear canciones.

Cuando alguien pronuncia ya tenemos una edad pienso en los conciertos de música, en la complicidad de Marta, en las conversaciones con Sergi y en los paseos en mi vespa plateada.

A todas esas personas que dijeron alguna vez que ya sentaría la cabeza, que con los años todo se pone en su sitio o que la vida me cambiaría, les digo que mi gramo de locura sigue intacto, que mi capacidad de crear está mega-entrenada y que, por supuesto, voy a seguir persiguiendo sueños.

Con mi cumple a la vista tengo la sensación de que van a pasar cosas maravillosas.

Pienso, como decía Schlindler en la película, que ojalá implicados pueda ayudar a muchas más personas.


Todavía tengo mucho por aprender.

Voy a intentar hacerlo todo siempre lo mejor posible.

No bajo los brazos ni tiro la toalla.

Por eso voy a cantar y a bailar como nunca.











Puedes juzgar tu edad con la cantidad de temor que sientes cuando te topas con una nueva idea.










domingo, 10 de julio de 2016

Las palabras que no dices.



Foto : Ana Brossa trío en vivo desde Mc Cann Erickson, Barcelona




Mi despacho está repleto de bolis, libretas y rotuladores.

Me gusta iniciar los procesos creativos en hojas físicas y luego pasarlas al ordenador.

Creo que las palabras tienen un poder tremendo. Las palabras de amor, de aliento o de cariño son absolutamente necesarias, pero seguramente nos hemos familiarizado más y nos parecen más normales las palabras de reproche, negación o indiferencia.

Las palabras más poderosas son las que nos cuesta decir. Las que se esconden, las que pensamos una y otra vez antes de pronunciar. Deberíamos admitir que si nos gusta escucharlas también deberíamos decirlas.

Las palabras bonitas tienen magia y actúan como un baño relajante, un masaje o una dosis de vitaminas, pero nos hemos acostumbrado a la sobriedad del silencio a la comodidad de las sombras y a la naturalidad de callar lo que pensamos.

Las palabras son estimulantes, como una música que nos envuelve, el sol radiante o una noticia agradable, pero estamos desentrenados en expresar optimismo, ilusión o piropos mirándonos a los ojos.

Las palabras pueden mover muchas cosas y provocar reacciones en cadena, pero preferimos ceder la iniciativa a los demás, para evitar el riesgo de equivocarnos.

Las palabras chocan con nuestras propias barreras, con ese no se qué decir que se impone en las circunstancias difíciles, cuando preferimos callar antes que expresar nuestro apoyo o verbalizar nuestros sentimientos.

Las palabras más bonitas, las más intensas y románticas, suelen permaneces ocultas durante meses, mientras que las de queja, reprobación o descalificación nos salen de una forma fluida y natural.

La energía positiva de las palabras es contagiosa, pero no sabemos utilizarla ni compartirla.

Decir lo que sientes, por escrito o de palabra, se ha convertido en un lujo asiático, reservado a momentos selectos y a personas escogidas.

Pensamos que poner un like en facebook o un símbolo en el whatsapp ya es más que suficiente para justificar nuestra amistad.

Expresamos nuestras emociones de forma superficial y en esta extraña tesitura, también regateamos besos, abrazos y caricias.




Loving you is easy 'cause you are beatiful.


http://youtu.be/kE0pwJ5PMDg







Una pequeña guía para que te decidas a expresar tus sentimientos con palabras:


Te quiero. I love you. T'estimo. Me gustas. Eres muy guapo/a. Te sienta muy bien esa camisa. Eres muy especial. Eres muy divertido/a. Bonito vestido. Muy bueno ese corte de pelo.

Gracias por ayudarme. Gracias por enseñarme. Gracias por tu mail. Gracias por acompañarme.Gracias por dejarlo todo para  estar conmigo. Gracias por venir a verme. Me haces sentir bien.

Eres una gran persona. Puedo confiar en ti. Ets un solet.

Tú nunca me fallas. Eres una apuesta segura. Estoy en deuda contigo.

Tus palabras me han llegado. Siempre estás cuando te necesito. Me recomiendas cosas muy buenas.

He aprendido mucho a tu lado.

Me das el mar con tu mirada. Nobody does it better. Te quiero tal como eres.

Me gusta que me quemes cuando estás en llamas. You are amazing.

El mòn s'atura al teu voltant. Ets el meu amoret.

Eres un sueño hecho realidad.

Te admiro. Soy fan tuyo/a 100%. Me inspiras, me motivas, me aportas mucha energía positiva.

Eres un/a amigo/a de verdad, me gusta conversar contigo, consigues ilusionarme, nunca fallas, eres una gran persona. Te mereces lo mejor.

Gracias por hacerme sentir que formo parte de un equipo. Gracias por moverte cuando nadie se mueve. Gracias por tu sinceridad. Gracias por seguir soñando. Gracias por ser tan auténtico/a. Gracias por esas largas conversaciones. Gracias por intentar sonreír cuando lloro. Gracias por poner color cuando estoy triste. Gracias por tus abrazos.









Fotos: con Gara, Marta y Sandra de implicados.

Mi ex-alumna y actriz Laia Costa.

lunes, 4 de julio de 2016

A MG con amor.



                                MG es la quinta de la segunda fila de izquierda a derecha.





Margarita Prieto nos ha dejado el 4 de julio de 2016.


https://youtu.be/zhRzORqNa0E

"Time", The Alan Parsons Project.



En 1990 tuve la suerte de conocer a MG, una de aquellas personas que hacen que vuelvas a creer en el amor y en la amistad. De talante pausado, experta en caminar más lenta que nadie, gran aficionada a la buena literatura y asidua de la semana negra de Gijón.

Nos ha abierto las puertas de su casa durante 26 años y las puertas de su vida, porque siempre ha estado a nuestro lado... aunque a una distancia real de 1.000 kilómetros. El amor ha fluido tanto con ella como con sus hijos Tarek, Rubén, Nader y Hanna, con sus parejas, con nuestra querida Ana de Lisboa.

No menos cercana ha sido la relación con Tere, Esther, Montse, Juan o la gente de Arenas de Cabrales, Oviedo y Colloto.

En el porche de su piso hemos vivido tal vez los momentos más relajados, sinceros y felices que recuerdo. En familia, haciendo de las tertulias un entretenimiento único y del café y las cuches unos cómplices inevitables. Conversaciones largas y sinceras, bromas, complicidad, las noches que siempre estarán allí grabadas en nuestro corazón.

MG era comprensiva, auténtica, intensa, bondadosa, algo reservada, valiente, atrevida, puede que algo ingenua, muy generosa, muy solidaria, capaz de compartir sin reservas, desordenada, in-puntual, un poco loca, hippie, curiosa, discreta, luchadora, perezosa por la mañana y pegada a las sábanas durante la noche.

MG ha vivido experiencias mejores y peores, que siempre ha afrontado con una sonrisa, positivismo, energía y buena actitud.

Muy fan de Barcelona, la hemos tenido aquí muchas veces, para alegría de Conxa, Marta, Sergi, Andrés, Eva, María, Javi, Nuria, Sonia, Adrián, Ferràn y Richi.

Dos familias no de sangre unidas por unos lazos mágicos invisibles, que se han hecho más fuertes cada día y cada año.

El destino, las circunstancias o esas cosas que no podemos controlar ni modificar han conseguido que aparezca la tristeza en el escenario.

Gijón sin ti es como una noche sin luna, como un cielo sin estrellas, como una sinfonía sin violines o como un un playa sin sol.

Gijón sin ti es como arrancar del paisaje un millón de cosas bonitas que tú has preparado para que nos sintieramos felices.

Me hubiera gustado desafiar a la ciencia, tener super-poderes o inventar algo para que ese alien que tenías en la cabeza  hubiera desaparecido para siempre.

Me gustaría parar el tiempo, esas manos acariciando gatas y perra, ese clima asturiano cambiante, esos aperitivos, esos paseos por el muro, los conciertos en la Plaza Mayor, las comidas sin pre-producción, la sidra, las faves, la fabada, la lectura comentada del diario, las canciones, los partidos de fútbol y ping pong improvisados, las visitas de Chendi, Aurora y Martín,  el licor de hierbas, las excursiones... esas cosas aparentemente tan pequeñas que se hacen grandes y valiosas cuando se archivan en tu disco duro.


Conocerte nos ha enriquecido, nos ha hecho crecer, nos ha mejorado.


Has sido una larga, bonita e intensa parte de nuestras vidas.


Gijón eres tú y siempre será "tú".







Foto tomada en "el muro" (Gijón).

sábado, 2 de julio de 2016

Siete años sin Tony.



"En principio, todo puede ser interesante"



Hace siete años y algunos meses todo un colectivo tuvo la sensación de quedarse sin magia. Esa magia que teníamos a diario en el sótano dos de Blanquerna Comunicació, donde un hiperactivo personaje, rodeado de objetos kistch, regalaba optimismo, profesionalidad y atrevimiento.

Parecía escapado de un cuento o de una película. Siempre con la ilusión a tope, con ganas de descubrir, con un punto surrealista y hippie. Amante de la conversación, de la ternura, del arte y la poesía. Tenaz, luchador, intrépido y viajero.

Era también el consejero/ psicólogo de alumnos/as en busca de su experiencia y sabiduría.

Una persona con un universo propio, transgresor con algunas normas, poco partidario de lo tópico, pasional, positivo, soñador, intenso, despierto, sensible, sorprendente, buscador incansable de lo original, sincero, a veces sin límites.

Decía Gemma que era fresco como un helado en pleno verano. Decía Neus que era un abanico repleto de posibilidades. Decía Josep que trabajar con él era cocinar siempre un plato diferente.

Tony se marchó un año antes del inicio del blog, así que todavía no tenía "su post".

Con su huella imborrable encima de la mesa, con el recuerdo de tantas horas juntos como coordinadores del postgrado de producción, con el precioso libro "in memorian" entre las manos, entiendo que Tony era un símbolo, un referente, alguien que nos recordaba que los sueños está para perseguirlos, que las palabras bonitas están para pronunciarlas, que los lugares interesantes están para descubrirlos, que la vida se debe beber sorbo a sorbo, que casi nada es imposible, que casi todo tiene su lado divertido, que el camino está lleno de nuevos alicientes, que la edad no significa nada, que los artefactos de diseño están para re-inventarlos, que los detalles importan, que compartir tiene sentido.

En las universidades solemos hacer memorias de  los cursos académicos, de las asignaturas y de los seminarios. La memoria de Tony está repartida entre los que estuvimos en su casa de la calle Padilla desde la luz hasta la oscuridad, escribiendo unas páginas de amistad imborrables durante un año para olvidar.

No solo echo de menos al profe, al amigo, al consejero y al defensor de teorías de marca registrada, echo de menos las conversaciones con Neus, con Josep, con Gemma, con Luis, con Espe, con Toni Planells, con Marta Picart, con Mónica, con Esmeralda, con ese grupo de románticos que éramos felices con un menú en el Centro Aragonés, hablando de la entelequia de las plantas submarinas.

Me hubiera gustado mucho que viviera el éxito de Publicitarios Implicados, dedicarle mi libro o seguir intercambiando cd's. Por cierto, esta canción le hubiera encantado:

https://youtu.be/_C7UgR_sIW0


Para algunos/as Tony podía ser un extraterrestre, una persona inclasificable o un ser muy extraño, pero en realidad lo que hizo fue abrir la puerta de la creatividad y de la fantasía, esa que muchos se empeñan en mantener cerrada por miedo a las consecuencias.






"Gracias por haber sido un rayo de sol en un sótano" (Espe Maestro).

"Tony era un tipo caótico encantador" (Mónica Mestanza).




For his sons.


jueves, 30 de junio de 2016

Canciones made in Wake.





La música es uno de los motores de mi vida y ocasionalmente he podido componer y ver mis canciones publicadas.

Recuerdo con especial cariño el tema "ho donem tot"(2011), que puso la banda sonora a la campaña de mayor éxito de la Fundació Banc dels Aliments. Keco Pujol fue el genial partner con su música y Marta de Paco puso su voz majestuosa.


https://youtu.be/5n6DF_VunbM

https://youtu.be/05qLtZMMDzw

Repetimos equipo con "anar i tornar", para Ampert.

Stop making mines (2016) es un tema que trabaja contra las minas anti-persona. Está compuesta este año junto a Albert Vergés, Dani Llamas y Alex Warner.

https://youtu.be/5WJchdMa2Qw

La banda sonora del spot "la Ela existe" tenía su complejidad y lo hicimos posible entre Tarek Ryan, Jordi XL y yo mismo.

https://youtu.be/05qLtZMMDzw


Compuse tres letras para el Cd de Danilho Piñeiro "novas sementres" : song songo, Petropolis y na hora du partir.


Están en proceso: "the magic is in you" con Sabina Witt y "we catch dreams" con Keco Pujol.


Esta letra es la más reciente de mis creaciones, que espero grabar con el gran Mario Maeso (en la foto).




White hair,

old blue jeans,

some special wrinkles,

some pretty scars,

it has been a lovely ride,

i know maybe every kind of road.


But i must say, just right now, that


I want to learn, learn, learn

i want to improve, improve, improve,

i want to dream, dream, dream,

I want more,

i want you.



Glasses for reading,

a legend cotton best,

some special places,

some pretty cards,

it has been an amazing walk,

i can see the holes in my coat,



But i must say, just right now, that


I want to learn, learn, learn

i want to improve, improve, improve,

i want to dream, dream, dream,

I want more,

i want you.




Richard Wakefield, 2016.



Traducción: pelo blanco, tejanos gastados, algunas arrugas especiales, algunas preciosas cicatrices, ha sido una recorrido estupendo, conozco casi todas las carreteras.

Pero debo decir aquí y ahora que...

quiero aprender, aprender, aprender

quiero mejorar, mejorar, mejorar,

quiero soñar, soñar, soñar,

quiero más,

te quiero a ti.

Gafas para leer, una camiseta  legendaria de algodón, algunos lugares especiales, algunas cartas preciosas, ha sido una caminata atractiva, puedo ver los agujeros de mi abrigo.


(repite estribillo)







Fotos: con Sabina Wit en un concierto de "coincidències".

En "la Perrockia", santuario del magnífico Perrocker.